lunes, 2 de junio de 2008

Siembra Rosales

*Este textículo lo escribí a los 18 años, viene en tres partes, que les sea leve!
Carrie regresa desconsolada a su departamento después de ver pasar la noche entera frente a sus ojos, esperó a sus amigas durante varias horas en el restaurante donde festejarían juntas su cumpleaños; finalmente se vio obligada a pagar el pastel del que nadie comió antes de retirarse con su decepción. Ya en el sendero de la depresión, entra a darse un regaderazo mientras escucha a Samantha, Charlotte y Miranda atrapadas en su contestadora, y en el tráfico de Nueva York… Mientras, yo estoy acostado en el sillón debajo de la escalera, viéndolo todo. Cinco capítulos, un chingo de vasos con agua e incontables visitas al baño después, voy a la cama por unas cuantas horas.


Predeciblemente, la primera en llamar para felicitar al del cumpleaños es Erika, que a diferencia del par de veces anteriores, decidió invitarme al espectáculo de Astrid Hadad que se presentaría cinco días después, es obvio que no le creí, sólo esperaba una próxima llamada para escucharla decir “…ya no voy a poder…”. En segundo lugar recibí la llamada de Silvia, quien sólo me felicito, fingió una plática interesante de minuto y medio y colgó el teléfono. El día no tuvo nada de particular, las llamadas que esperaba fueran las primeras no llegaban aún, y ya pasaba del medio día.



Con el boleto que adquirí desde un día antes, entre a ver la película de los Wachowski, a manera de autocelebración. Al salir me ví con algunas personas para pasear por la plaza y escoger un par de regalos; de vuelta a la casa llegó la llamada de mi abuela para clausurar oficialmente las felicitaciones telefónicas. Después de tener una pequeña comida, ya entrando la noche, salí hacia casa de Luis, donde la fiesta apenas iba a comenzar.



De camino a la fiesta, no podía dejar de preguntarme ¿por qué no recibí las llamadas que mas esperaba aquel día?, ¿por qué, a pesar de que rompí contacto con ellas desde hacía mucho, fueron Silvia y Erika las primeras que se molestaron en llamar? ¿Acaso no me esmeré todo el año con mis primos y amigos cómo para recibir por lo menos una pinche llamadita el día de mi cumpleaños?, ¿qué pasó con mi quinceañera y los chambelanes con quienes pasé un día a la semana durante los primeros meses del año?, bueno, ni mi pinche tía, que me hospedaba los sábados en su casa pudo felicitarme, siendo que llamó a mi casa dos veces ese mismo día. La recurrente pregunta era inevitable: ¿No logré ganármelos o simplemente no les importa?



El Calabatzin nos invitó a pasar cuando fuimos a recogerlo a su casa, comimos hamburguesas, tomamos cerveza y vimos videos de Metallica; al terminar fuimos donde Judith y…. ¡que la fiesta comience!



Los días de Café, a pesar del volumen perrón al que se escuchaba la música de los grupos de rocksito, que hacía casi inaudibles nuestras voces, invariablemente terminábamos platicando sobre cualquier mamada, siempre con tendencias de onda tensamamonafilosófica.



De antemano todos llegamos consientes de que a pesar de que festejábamos un doble cumpleaños, esta sería una reunión como cualquier otra (sin mencionar el micrófono y los discos para karaoke), y como en cualquier otra, terminaríamos con resaca y una mañana de quehacer. Pero, esta vez, en un instante entre los bocadillos y el karaoke, nuestra conversación se tornó tensa, terca, ¡hasta parecía platica de borrachos!



Discutíamos si, ¿Estará nuestro destino predeterminado?; yo creo que sí, yo creo que tenemos un destino escrito que, mas que una premonición que podemos ver en un deja-vú, es como un final alternativo de las cosas, el cual nosotros podemos cambiar si nos ponemos bien las pilas; o apoco no les ha pasado que antes de encontrarse en alguna situación, ya se habían visto ahí en un sueño. Algunas personas, a pesar de que ya saben lo que va a pasar y lo que están a punto de decir, no hacen nada por evitarlo o cambiarlo aunque sea un poco, por el contrario, dejan que todo fluya; en cambio, unos cuantos se ponen las pilas de vez en cuando y hacen algo más que el sueño no tenía programado, o dejan de hacer y decir cosas que pudieron prever de la situación, cambiando así, aunque sea un poco, el destino, provocando que se rompa la secuencia programada y se llegue a un nuevo final alternativo que para ese momento aún no se conoce.



...

2 morbosos dicen...:

Chipocludo McFly dijo...

muy buen inicio, adhoc con la temporada

ke frustrante es pasar un cumple aspi, espero acabe mejor...


la cancion suena buena! porke la del OST no me latió (o es la misma??)

Delta Kaoz dijo...

por lo menos recibes llamadas... alguien se acuerda... a mi erika jamas em felicito T-T... sabes lo frustrante que es ser opacado pro un trio de prospectos-a-binladen ficticios?? y destino?... yo no creo en eso, yo hago mi destino, simplemente no puedo meterme en la mente la idea de que mi vida esta controlada pro algo mas